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Category: Contributor: Raquel Herrera

TAXONOMEDIA INTERVIEW: MEDIA ARCHIVING AND CONSERVATION: WHAT’S AT STAKE?

by Raquel Herrera


A look at Brian Mackern’s vintage computer, “toothless”, which he sold in a performatic move.

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TEXT: ARCO 2009, Meditaciones en una (supuesta) catástrofe, by Raquel Herrera

Vacas flacas

Coincidiendo con la celebración de la feria de arte contemporáneo ARCO 2009, la ciudad de Madrid se llenó de vacas multicolor a modo de esculturas urbanas que algunos incívicos se dedicaron a estropear. Quizás su actitud destructiva no se viera exclusivamente motivada por la eterna pulsión humana que incita a destruir el mobiliario urbano, sino también con el sentir general expresado en una frase: estamos en crisis.

Pero igual que los metrosexuales o la dieta mediterránea, la palabra crisis (más allá de los despidos laborales masivos o el descubrimiento de timadores a gran escala tipo Brad Madoff), tiene también algo de cliché cuando, antes de que llegue el desastre, las ferias de arte contemporáneo echan el telón de la austeridad y se llevan las manos a la cabeza antes de ver el resultado de ventas.

Según comentó su directora Lourdes Fernández en la rueda de prensa celebrada en Barcelona, la feria empezó a prepararse hace más de medio año, con lo que los cambios (como la ubicación de los pabellones o la ausencia de notables galerías internacionales) no responden exclusivamente a una política de contención sino al propio devenir y gestión de estos eventos.

En cualquier caso, el arte digital no se vio favorecido por la coyuntura: aunque no culpo a la crisis de la situación, pues en su trayectoria el espacio Expanded Box ha demostrado que oscila entre el videoarte más propio de la galería y ciertos intentos de introducir “otro tipo de arte tecnológico” cuyo único vinculo con el videoarte es el de generar imágenes sintéticas, sí que es cierto que si el mercado del arte contemporáneo tienden a apostar por un arte digital “espectacular” (en forma de instalaciones o performances de grandes dimensiones) para asegurarse notoriedad y ventas, éste brillaba por su ausencia en la edición actual.

En la caja expandida, los proyectos oscilaban entre las propuestas de videoarte de la mano de la comisaria Carolina Grau y las instalaciones más vinculadas a los presupuestos del arte digital escogidas por Domenico Quaranta. En este último caso, había “caras conocidas” como At My Limit: In the Name of Kernel de Joan Leandre (galería Project Gentili, Italia), centrado una vez más en “reconstruir” entornos de software, The EKMRZ trilogy de Ubermorgen (galería Fabio Paris Art Gallery, Italia), donde diversos medios se mezclaban para alterar las interfaces de tres macrocorporaciones (un planteamiento también conocido, y pese a ello galardonado con el premio BEEP) o el Unprepared piano de Thomson & Craighead (galería ARCProjects, Bulgaria), que se encargaba de reproducir aleatoriamente pistas musicales de una base de datos de música MIDI en línea (lo que no suscitaba demasiado entusiasmo entre los transeúntes que se encontraban el piano… inerte). En términos de novedades, me hizo gracia el hula-hop-brújula de Lawrence Malstaf (Galerie Fortlaan, Bélgica) que quizás no tenga mucho más que aportar, pero podría dar pie a ideas interesantes si se empleara no solamente como “herramienta”.

Mención aparte merecerían las proyecciones de videoarte-que-no-quiere-serlo-pero-es-cine-o-igual-videoarte-ay-no-lo-sé-pero-quiero-que-sea-arte-a-fin-de-de-cuentas en la sección estudio: Pierre Bismuto, Elija-Liisa Ahtila y Jaime Rosales eran los invitados, pero no coincidí con los horarios de programación de estas actividades.

En el resto de la feria, la sensación general que obtuve fue que o bien sólo miro hacia donde me interesa o los artistas siguen apostando por fórmulas que funcionan para algunos. Todos tenemos debilidades: me gustan los morenos, me gustan las rubias, quiero chocolate, otra copita más, y en arte ocurre exactamente lo mismo. Lo digo porque, una vez más, me reí viendo como unos robotitos (MI y MII, de Jorinde Voigt) con pinta de aspiradoras peinaban el espacio de la GALERIE KLÜSER 2).

Idéntico interés suscitó en mí la motocicleta modelo Purple Rain del artista Liu Hui (Tang Contemporary Art, China), presentada como proyecto individual en un rincón oscuro de uno de los pabellones: la motocicleta estaba rodeada de cables y la iluminaba una potente luz roja tan chillona como subyugante. Asimismo, Rafael Lozano-Hemmer presentó una cuadrícula de pequeñas imágenes pseudo pornográficas cuyo movimiento continuo sugería más un juego de luces que un mandala espiritual. Sé que Lozano-Hemmer se considera muy mainstream (y lo entiendo), así que supongo que es mi equivalente tecnológico a un George Clooney que te convence incluso anunciando café expreso.

Y ante la pregunta, ¿pero esta edición no estaba dedicada a la India?, la respuesta es que sí, pero, en el conjunto no se percibía especialmente. O mejor dicho, ¿cómo trascendemos, una vez más, la tensión poscolonial entre una expectativa de arte folclórico y la presencia de arte contemporáneo global que no podemos vincular a ninguna idiosincrasia nacional? La sala de exposiciones municipal Alcalá 31 trató de encargarse de esta cuestión con la exposición Cultura popular india y más allá: los cismas jamás contados, pero la brecha siguió allí: muy ilustrativa respecto a la historia del collage de estilo pop, pero muy poco respecto a lo que ha ocurrido entre la descolonización y los documentales actuales que, en el mejor de los casos, tratan temas globales representativos del habitual videoarte no ficcional.

Fragmentos de VIDA

Por fin tuve ocasión de visitar el MATADERO de Madrid, ese espacio enorme brutalista que jamás tendremos en Barcelona (básicamente porque no tenemos sitio, a no ser que lo instalemos a 60 km de la ciudad y pongan autocares para ir venir). Las salas eran tan grandes, frías, y estaban tan rotas, que me temo que cualquier cosa habría quedado genial en ellas. Pude ver la exposición Fuegos fatuos de Daniel Canogar, un nuevo conjunto de cinco instalaciones de luces donde utiliza residuos electrónicos. El folleto reza que con estas instalaciones se alude al pasado del Matadero y a la memoria de los residuos. Pero yo, que desde que leí a Kurt Vonnegut me puse una especie de escudo para tomar distancia entre los mataderos y la memoria histórica, lo que vi fue un conjunto de instalaciones altamente sugerentes que por fortuna no me recordaban a los árboles de Navidad, sino a la naturaleza o perversión del mundo natural (y ahí reconozco que Canogar siempre me gana).

En relación a los premios VIDA 11.0, dejé que se me cayera la baba con la instalación ganadora Hylozoic Soil, de Philip Besley y Rob Gorbet, un bosque artificial que reacciona ante la presencia humana (es decir, las extremidades de las hojas se curvan al pasar). Mi descripción siempre resultará burda porque el movimiento de las hojas es sutil y delicado (y atractivo para cualquier edad, a juzgar por la variedad de personas que visitaban la instalación). Menos impactante, pero muy meritoria era también la instalación Birds de Chico MacMurtie (tercer premio): lo digo porque la idea de fila de patas de madera que empiezan a moverse cuando la primera de ellas empieza a moverse al detectar una presencia es fantástica, pero el resultado no acaba siendo tan llamativo.

El resto de premiados, a mitad de camino entre la proyección de imágenes abstractas de sujetos (segundo premio para Performative Ecologies, de Ruairi Glynn) y los globos con vida propia (mención honorífica de la edición anterior para Alavs 2.0., de Jed Berk) no me llamaron tanto la atención. Lo que sí pude constatar es que el arte reactivo (que no interactivo, porque reacciona a estímulos pero no se ve sustancialmente modificado por ellos) goza de buena salud, y que, dado que es casi una convención en las instalaciones, quizás el arte vinculado a preocupaciones está consolidando fuera del museo tradicional lo que el museo tradicional ya ha abrazado en instalaciones de artistas conceptuales (estoy pensando en la exposición de Cildo Meireles en el MACBA al escribir esto último).

Fuera de ARCO

Fuera de ARCO, la vida seguía como siempre: hacía sol, y los museos habían preparado cierta artillería para la ocasión (Francis Bacon en el Prado, retrospectiva de Eulàlia Valldosera en el MNCARS). Sobre esta última, me gustaría comentar que me pareció curioso su acercamiento al mundo doméstico a través de carritos de supermercado que empujados daban a pie a determinadas imágenes, o sus botellas de productos de limpieza que ofrecían confesiones sonoras (aunque a mi gusto demasiadas), pero lo que más me gustó sin duda alguna fue el vídeo de la sala del final donde diversas mujeres (emigrantes en España) hablaban sobre los objetos que les importaban. Un vídeo “tradicional” sobre tres historias tanto o más interesante que el uso de sensores. Me estaré haciendo muy mayor, digo yo.

¿Qué será, será?

El futuro es vago: no sabemos si ARCO caerá víctima de la crisis económica o si se mantendrá al flote cuando el pánico deje paso al realismo. En cualquier caso, la coyuntura económica ha despertado en España (y asumo que también globalmente) el interés de políticos y particulares en un término, al parecer, no lo bastante explotado: la innovación. Esa innovación se traduce a grandes rasgos en explotar las virtudes de ambos sistemas (el público, basado en ayudas a la creación, y el privado, basado en la continuidad entre producción artística y generación de productos) y en fomentar el desarrollo de los “emprendedores” tradicionalmente adscritos al ámbito empresarial.

Con un ARCO patrocinado hasta las cejas por la firma de moda MANGO, ahora conviene preguntarse si estas actitudes “innovadoras” van a trasladarse también al resto de centros de arte, si Madrid va a fomentar aún más el comportamiento emprendedor que etiqueta a profesionales del arte como proveedores de servicios, y si en definitiva el arte tecnológico (que en la mayoría de unos casos, y tras la resaca del net art, requiere una fuerte inversión para llevarse a cabo) va a poder aprovecharse de esta actitud sin complejos respecto a las relaciones entre arte y economía.

CowParade
http://www.cowparademadrid.com/tabid/450/Default.aspx

Sección de videoarte Cinema (comisariada por Carolina Grau para Expanded Box)
http://www.ifema.es/ferias/arco/pdfs/expbox_Cinema.pdf

Project Gentili (Joan Leandre)
http://www.projectgentili.com/exhibition_info.php?id=24&gentili_lang=en

Fabio Paris Art Gallery (Ubermorgen)
http://www.fabioparisartgallery.com/

Premio BEEP
http://www.arcomadrid.beep.es/

ARCProjects (Thomson & Craighead)
http://www.arcprojects.org/main/index.html

Galerie Fortlaan (Lawrence Malstaf )
http://www.kaaitheater.be/productie.jsp?productie=536&lang=en
Galerie Klüser (Jorinde Voigt)
http://jorindevoigt.com/blog/?cat=16

(Tang Contemporary Art) Liu Hui
http://www.artnet.com/artist/424798187/li-hui.html

Matadero Madrid
http://www.mataderomadrid.com/

Daniel Canogar, Fuegos Fatuos
http://www.danielcanogar.com/page_es/index.html

Premio VIDA 11.0
http://www.fundacion.telefonica.com/arteytecnologia/certamen_vida/index.htm

Cildo Meireles en el MACBA
http://www.macba.cat/controller.php?
p_action=show_page&pagina_id=28&inst_id=24976

Retrospectiva de Eulàlia Valldosera

http://www.museoreinasofia.es/museoreinasofia/

live/exposiciones/actuales/eulalia-valldosera.html

TEXT: ARS ELECTRONICA 2008, breve crónica sesgada en 4 puntos…, by Raquel Herrera

(Spanish only)

No pretendo hacer esta mi primera crítica de Ars Electronica con intención exhaustiva. Durante una semana, multitud de exposiciones, charlas y actuaciones se acumulan con tal intensidad que sólo un robot Data o C3PO podría asimilarlas todas. Así que voy a tratar de hablar de lo que más me llamó la atención, esperando que mis comentarios puedan resultar instructivos para los que, como yo, tenían una vaga idea de lo que se cuece en Linz.

1) GENTE EXTRAÑA QUE HACE COSAS EXTRAÑAS CON ELECTRICIDAD EN UN LUGAR EXTRAÑO

La ciudad de Linz no alcanza los doscientos mil habitantes, y sin embargo reúne algunos de los edificios más vanguardistas de nuestro continente, como el Lentos Art Museum, que se ilumina de colores por la noche, o el Ars Electronica Center Museum of the Future que se está reconstruyendo junto al río para 2009.

La información de prensa cifra los visitantes en más de 350.000, y sin embargo este cosmopolitismo contrasta con la permisividad “latina” en el binomio consumo callejero de alcohol + bares ahumados, así como la escasa presencia del inglés oral entre los informadores y del inglés escrito en los menús de los restaurantes. Estos elementos parecen más característicos de una ciudad de provincias dedicada a atender sus propias necesidades que a ocuparse de una nutrida comunidad de extranjeros, pero como vengo de esa Barcelona que parece la meca del turismo de masas pienso, ¿quién puede culparles?

En cualquier caso, en esta edición han destacado tanto los españoles que han (hemos) llenado los aviones de Ryanair (en modo visitante o en modo premiado como los autores de la Reactable o la serie de esculturas aumentadas de Pablo Valbuena) como los japoneses (presentes en una exposición destacada, Hybrid Ego, que ensalza una vez más el gadget artístico a mitad de camino entre el prototipo industrial y el adult toy).

Con lo que llegamos a renegar de los pabellones nacionales en el mundo de las bienales, resulta curioso que el orgullo patrio pueda aflorar de tal manera ante un festival de arte electrónico, pero en fin, es la gente que mejor conoces, y todos esperan que estos premios sirvan para disparar las (necesarias) subvenciones y ayudas de las instituciones nacionales.

Lentos Art Museum
http://www.lentos.at/en/

Nuevo Ars Electronica Center
http://www.aec.at/en/neubau/

Reactable
http://reactable.iua.upf.edu/

Augmented sculpture series de Pablo Valbuena
http://www.pablovalbuena.com/

Hybrid Ego
http://www.aec.at/en/festival2008/program/
content_event_projects.asp?iParentID=14489&parent=14384

2) DULCE ESPERA

Y no lo digo (solamente) por los colosales helados que los habitantes de la ciudad devoran con fruición (pese a que merendar a las dos o tres de la tarde resulta algo difícil de digerir para la tardía mentalidad mediterránea), sino porque todas las esperanzas parecen puestas en 2009, cuando coincidan la celebración del 30 aniversario del festival y de Linz como capital cultural europea.

Es decir, que es muy posible que la programación que haya visto, variopinta pero carente de fuegos de artificio, responda a una necesidad de economizar y guardar la ropa inédita en los años más exitosos del festival. Incluso el tema de esta edición, la nueva economía de cultura o cómo la cultura digital de nuestra época afecta a los derechos de autor, ha quedado muy deslucido no solamente porque no sea un tema nuevo (gurús como Richard Stallman o Lawrence Lessig llevando años desgastándolo en las salas de conferencias de todo el mundo), sino porque el abanico de temas del conjunto disgrega y tiende a diluir una sola idea común.

Pese a ello, destaco un par de apuntes: la variedad de software pese a la preeminencia de las instalaciones (según me han comentado, en otros años parecía que todos los artistas trabajaban literalmente con el mismo molde), y la multiplicidad de instalaciones reactivas y no interactivas (como tienden a llamarlas), ya que no cambian más allá de una primera reacción desencadenada por la participación del público.

Después de llenarnos la boca durante años con la palabra interactividad (y haberse organizado incluso un simposio temático durante esta edición del festival), puede que al final resulte cierto que habría que ponerse quisquillosos con la distinción entre interactivo y reactivo, como se dio en el “desliz lingüístico” de la exposición Feedback, comisariada por Christiane Paul para Laboral (Gijón, España).

Linz capital europea de la cultura 2009
http://www.linz09.at/en/index.html

Tour global de presentación de Linz y Ars Electronica 2009
http://www.80plus1.org/

“A New Cultural Economy: The Limits of Intellectual Property”, tema principal de Ars Electronica 2008
http://www.aec.at/en/festival2008/theme/first_statement.asp

Conferencia “Interaction, Interactivity, Interactive Art – a buzzword of new media under scrutiny” en Ars Electronica 2008
http://www.aec.at/en/festival2008/program/
project.asp?parent=14380&iProjectID=14426

El “desliz lingüístico” de Feedback (véase punto 3 del correo)
http://www.jiscmail.ac.uk/cgi-bin/
webadmin?A2=ind0704&L=new-media-curating&T=0&F=&S=&P=2712

3) AMOLAMÁQUINA
“Aunque ella no me comprenda.
O ellos no la comprendan.
Bah, que se apañen.”

Estos pensamientos nada racionales parecen subyacer en muchas ocasiones bajo la pátina de debates tecno-científico-artísticos relativos al funcionamiento, comunicación y comprensión de obras cuyos componentes tecnológicos han de conocerse y entenderse para captar lo que pretenden trasmitir.

El énfasis en los procesos no se presenta solamente en el arte tecnológico, pero es en este caso donde probablemente alcance su máxima manifestación, relevación u ofuscación, depende como nos llevemos con la obra, pieza o proyecto en sí.

Respecto a esta misma cuestión, la gente de Near Future Laboratory no ha tardado en publicar un gracioso listado con los 15 criterios principales que definen el arte interactivo o de nuevos medios, entre los cuales, como era de esperar, aparece que la pieza no funcione, que público y comisarios no la comprendan y desdeñen y que se pida al artista que no se separe de ella en ningún momento para explicarla.

Nada nuevo bajo el sol en el mundo del arte contemporáneo (en todo caso, a los “tradicionales” problemas del arte contemporáneo se suma la complicación tecnológica), aunque debo decir que en muchos casos las obras de esta edición de Ars Electornica sí se seguían o por lo menos intuían. Pero como estos textos suelen escribirse por algo, supongo que su autor tuvo en mente la exposición Ecology of the techno mind (artistas de la Kapellica Gallery, Liubliana, Eslovenia, en el Lentos Museum), donde sencillamente no se entendía nada.

Sí, me he leído el texto curatorial donde habla de la pertinencia de utilizar los términos “ecología” y “mente tecnológica” para referirse a piezas abiertas más cercanas a un teatro o concierto que a una obra concluida en la medida en que “disparan” estímulos, pero francamente, creo que tales estímulos quedaban reconcentrados en puestas en escena gélidas que no comunicaban significados evidentes ni connotados. La ausencia absoluta de carteles informativos en la sala tampoco ayudaba mucho.

“Top 15 Criteria That Define Interactive or New Media Art” de Near Future Laboratory
http://www.nearfuturelaboratory.com/2008/09/05/
top-15-criteria-define-interactive-or-new-media-art/

Ecology of the techno mind en el Lentos Museum
http://www.lentos.at/en/45_1843.asp

4) 8 COSAS QUE HACER EN ARS ELECTRONICA CUANDO ESTÁS VIVO

En un festival de las dimensiones de Ars Electronica resulta inevitable encontrar algo del interés personal o profesional. Resulta muy tentador sentirse atraído en exclusiva por las secciones más publicitadas como las de ganadores o nominados a premios Cyberarts o por los niños prodigio (menores de 19 años que crean con tecnología) en la sección U 19, pero espero que mi selección pueda tener cierta relevancia dentro de lo más “popular”.

1) a plaything for the great observers at rest (Normichi Hirakawa, JP, premio de arte interactivo). Según como te desplaces en un círculos adoptas una posición geocéntrica o heliocéntrica. Estupendo material para niños o adultos.

2) touched ego (Markus Kison, DE, mención honorífica de arte interactivo). Al inclinarse en un balcón y taparse los oídos, el visitante siente el ruido de los bombardeos B52 sobrevolando por encima de su cabeza y tirando bombas en la ciudad de Dresde a imitación del famoso ataque de 1945. Auque uno no haya leído “Matadero cinco” de Kurt Vonnegut, es imposible no conmoverse.

3) levelhead (Julian Oliver, NZ/ES, mención honorífica de arte interactivo). Medio mundo anda loco con el cubo de Oliver. Al mover el cubo tienes que desplazar correctamente una figura humana por entornos dignos de Escher.

4) Samplingpong (Jörg Niehage, DE, mención de honor música digital). Un mantel de picnic cubierto de cacharros (chatarra, juguetes de plático, válvulas de aire comprimido) combinados con cables y tubos. Al tocar un ratón (de ordenador), los cacharros se convierten en instrumentos musicales. Un golpe de aire fresco low-tech después de que Björk se interesara por la Reactable y los barceloneses nos la encontráramos hasta en la sopa.

5) Optical Tone (Tsutomu Mutoh, JP, mención honorífica de arte interactivo). Sinceramente, no estoy segura de que sea arte, pero es una de las instalaciones más relajantes que me he encontrado jamás: al tocar y mover unas bolas cambian de color y cambian asimismo los colores de las paredes que las rodean, pintadas en RGB.

6) Gedankenprojektor (Alien Productions, AT). El Landesgalerie Linz (un museo austríaco tal y como lo había imaginado: techos altos y abovedados, impresionantes escalinatas, frescos y demás) ofrecía un experimento-instalación tan inquietante como sugerente: dos paneles proyectaban la córnea y el ojo de quien se colocaba en un aparato optométrico. Las imágenes oculares se complementaban con imágenes pregrabadas que pretendían recrear la imaginación del participante, y con música igualmente hipnótica. Al terminar, te daban un password y una URL donde consultar la imagen de tu ojo. Francamente, casi me apetece hacerme un póster.

7) Diorama Table (Keiko Takahasi, JP) Objetos cotidianos como cuerdas, cucharas o tazas hacen aparecer imágenes de trenes, coches, árboles en una superficie plana convertida en el escenario de una película de animación. No es una obra nueva de esta edición, pero si tuviera hijos seguro que los llevaría a verla.

8) Actuaciones de “Sonorous Embodiment” (7 de septiembre, piezas de Elliot Carter y Michel van der Aa interpretadas en la Brucknerhaus). El domingo por la noche es tradición que el festival acoja una maratón de conciertos de estilos musicales variados que, para evitar que el público se aburra, se realizan en diversos espacios de la ciudad y se conjugan con llamativos visuales (aunque de calidad irregular, todo hay que decirlo). Me gustaron especialmente los dos conciertos basados en compositores contemporáneos de música “clásica”, y me desentonó bastante la soprano Pamela Z, que, acompañada de electrónica, parecía aquella criatura fantástica de El quinto elemento de Luc Bresson, a quien no echo nada de menos.

Cyberarts
http://www.aec.at/en/festival2008/program/
content_event_projects.asp?iParentID=14429&parent=14386

U 19
http://www.aec.at/en/festival2008/program/
content_event_projects.asp?iParentID=14560&parent=14384

a plaything for the great observers at rest
http://counteraktiv.com/wrk/ap/

touched ego
http://www.markuskison.de/touched_echo/

levelhead
http://julianoliver.com/levelhead

Samplingpong
http://www.schroeder-niehage.de/samplingplong.html

Optical Tone
http://mutoh.imrf.or.jp/

Gedankenprojektor
http://alien.mur.at/gedankenprojektor/ausstellung.php?lang=en

Diorama table
http://www.th.jec.ac.jp/~keiko/diorama/dioramaframe.html

“Sonorous embodiment”
http://www.aec.at/en/festival2008/program/project.asp?iProjectID=14460

… Y DOS PREGUNTAS PARA LA POSTERIDAD:

Una personal: ¿Por qué la mayoría de piezas que me gustaron entran en la categoría de “arte interactivo”?
Y otra profesional: ¿Por qué el arte tecnológico no puede ser discursivo?

Hasta la próxima edición.

REVIEW/COMMENTARY: “You Have to Change With the Times” by Raquel Herrera

A contribution by Raquel Herrera Ferrer, originally published on Tempus Fugit

The problem at the beginning of the year is that it seems to linger on whether or not one accepts it as reality well into winter. There aren’t many cultural activities and time can only be filled with personal reflection, or, in any case, with wandering thoughts about good and bad intentions that are sure to be forgotten by springtime. I’ve been wanting to write for some days and not necessarily about the same old stuff, but I don’t find motivating events to be held in the next days. So I’ll have to keep with my wandering thoughts.

Some days ago I went to the press lunch for ARCO art fair, and I deeply regretted the nonexistent presence of (more) art related to technology in the festival. The reason might be the change of management and 2007 could be regarded as a transition year; yet I’m worried. The good perspectives of 2006’s Black Box section (art projects related to video and new media) are thwarted by the fact that this year will be devoted to videos from art galleries, and the once buzzing Experts Section (new media conferences) will be entirely focused on collectionism. So it’s video and transactions, basically.

The multiple anniversaries that coincided in 2006 and the stagnation of some institutions, both in Barcelona and Madrid, make me think that we might be at a turning point that requires a renewal. This is why I’d briefly like to go through some tendencies that are at play in the present and that could contribute some clues for a future development:

The spread of audiovisual art, not only through the economic success of videoart but also through the massive application for a panoplia of shows. Apart from the audiovisual images in museums (and I’m not referring to cinema for museums, but to the use of screens for a didactic purpose), big formats seem to succeed in media facade structures and much-talked-about sets such as Daft Punk’s. There’s been a certain controversy about the ecological expense regarding LEDs and different light bulbs, but there’s another essential question, as to whether the big fish is going to swallow all the tiny ones.

The ever increasing convergence between art and entertainment: I see games and dolls all around. Even in the gallery circuit most attached to fashion (even if it’s disregarded as fashion there it is, selling drawings and leprechuans with ample success and an artistic touch) ludic aspects rule. In the one hand it’s annullating the dramatization of art. On the other, there’s the willingness to commercialize, which encourages the blurring of frontiers–and technology is the perfect cultural medium for such crossings.

Interestingly enough, in this context smallness seems to be represented by the heirs of contemporary art workshops, that seem to be the Dorkbots and Upgrades multiplying all over the world. The malicious question in this case would be opposite to the previous section: will the presentation of these projects in progress be able to get down to specific proposals with applications that go beyond what’s strictly DIY?
And because I don’t want to behave exclusively as a poor imitator of our futurologist par excellence Vicente Verdú (our national “cultural guru”), I want to contrast these ideas with things I deliberately didn’t mention before:

Internet art (aside from labels, whatever you want to call it). Is it (hi)story?

Robotics. Has it been overcome by the prospects of generating spectacular audiovisual art?

Sound art. Has it returned to the circle of music lovers (sound lovers?) and/or has it been laicized through net radios?

SPECIAL TEXT SERIES:”3 X 3: New Media Fix(es) on Turbulence” Essays by Josphine Bosma, Belén Gache, and Eduardo Navas

Turbulence.org and New Media Fix (http://newmediafix.net) are pleased to announce the publication of “3 X 3: New Media Fix(es) on Turbulence,” three texts about works from the Turbulence.org archive. The texts–published in English, Italian and Spanish–were written and translated by members and affiliates of New Media Fix. They include “The Body in Turbulence” by Josephine Bosma; “Narrating with New Media: What Happened with Whatever has Happened?” by Belén Gache; and “Turbulence: Remixes + Bonus Beats” by Eduardo Navas. The translations are by Lucrezia Cippitelli, Francesca De Nicolò, Raquel Herrera, Brenda Banda Corona & Ignacio Nieto. Ludmil Trenkov designed the PDF and HTML documents.

“3 X 3: New Media Fix(es) on Turbulence” was funded by the National Endowment for the Arts.

The essays may be viewed and/or downloaded at
http://www.turbulence.org/texts/nmf/
or http://newmediafix.net/Turbulence07/

BIOGRAPHIES

JOSEPHINE BOSMA (1962) is a writer and critic. She started working in the field of new media art making radio shows, documentaries and interviews about the topic for VPRO and Patapoe radio in 1993. She has published interviews, reviews and texts about art and new media in various books and magazine, both on and offline, since 1996. Her work mostly focuses on net art, sound art and net culture. Bosma has also organized several events, like the radio section of the tactical media festival Next5Minutes 2 (1996) and 3 (1999), an evening about net art criticism (2001) and the newsletter CREAM (2001/2002). She lives and works in Amsterdam. http://houseoflaudanum.com/bosma

BELÉN GACHE has a Master’s Degree in Discourse Analysis with a thesis on the argentine writer Julio Cortázar. She has published books such as Escrituras Nómades, del libro perdido al hipertexto (Nomadic Writings, from the lost book to hipertext) (Spain, Gijón, Trea, 2006), El ser escrito: lenguajes y escrituras en la obra de Xul Solar (The Written Being: languages and writings in Xul Solar’s works) (Madrid, Museo Centro de Arte Reina Sofía, 2002), Jorge Macchi, el destino como principal sospechoso, (Jorge Macchi, Destiny as the Principal Suspect) (France, Centre Contemporain d´art, Montebeliard, 2001). As a narrator she has published the novels Lunas eléctricas para las noches sin luna (Electric Moons for Moonless Nights) (Sudamericana, 2004), Divina Anarquia (Divine Anarchy) (Sudamericana, 1999) and Luna India (Indian Moon) (Planeta, 1994). Since 1996 she develops Wordtoys , a compilation of net poems and other non-linear works. http://www.belengache.com.ar

EDUARDO NAVAS is an artist, historian and critic specializing in new media; his work and theories have been presented in various places throughout the United States, Latin America and Europe. He has been a juror for Turbulence.org in 2004 and for Rhizome.org in 2006-07, New York. Navas is founder and was contributing editor of “Net Art Review” (2003-05), is co-founder of “newmediaFIX” (2005 to present) and is co-founding member of “acute.cc”, an international group of artists and academics who organize event and publications periodically. Currently, Navas is a Ph.D. Candidate in the Department of Art and Media History, theory and Criticism at the University of California San Diego. http://www.navasse.net

Raquel Herrera, updates on her Research

CONTEXTO PERSONAL

Me gustaría proponer un ejercicio de reflexión hipertextual para enlazar mi práctica pasada (la escritura del ensayo Tempus fugit el relato interactivo) con la actual (la publicación regular del blog Tempus fugit sobre arte y tecnología).

Tempus fugit es un ensayo sobre narrativa interactiva escrito en 2001 que proponía el análisis de ejemplos de narrativas digitales en CD-Rom atendiendo a aspectos como la interactividad, los componentes audiovisuales o la construcción de la temporalidad.

Tempus fugit es un blog sobre arte y tecnología creado en marzo de 2005 que se actualiza entre dos y tres veces al mes, y que aunque nació para plantear el análisis de la narrativa en nuevos medios, rápidamente se amplió a otros aspectos relacionados con la cultura digital.

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TEXT (Indepth Review): POSTCAPITAL, by Raquel Herrera Ferrer

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For someone who was “born” in terms of cultural awareness long after The Wall fell (I still remember when the pop music magazine I used to read would distribute a “free piece of the wall” with an “authenticity certificate” among its readers), the feeling of visiting Postcapital exhibition, a physical and virtual project hosted by Palau de la Virreina (Barcelona, Spain) between April 12th and September 25th, is that of a Natural History Museum.

The postcapital concept has been developed by essayist and curator Iván de la Nuez to talk about the ensemble of phenomena regarding life after Communism and the decay of leftist ideologies that gave way to the omnipresence of Capitalism and its subsequent ravages.

Supported by de la Nuez’s theoretical framework (which includes not only a background statement but also a bibliographic section with contemporary books on social and political theory), artists Carlos Garaioca and Daniel García-Andújar present a variety of works, straddled between traditional “art installations” (sculptural or videographical pieces regarding concepts such as Left, Right, War or Markets), and a “browser bookmark aesthetic,” implying that all definitions of these “mummified concepts” come from the Wikipedia.

This sense is also enhanced by the presence of TTP (Technologies to the People) computers containing folders with all sorts of documents (texts, audio, images) related to the panoply of concepts presented at the exhibition (as an example, one can easily jump from an audio piece with a President Hugo Chavez’ speech to front covers of US newspapers on 9/11 events).

The Virreina exhibition is complemented by a website, www.postcapital.org, devoted to distribute information on “political parties, organisations and groups which consider themselves of the left-wing or have their origins on leftist movements”.

The website not only offers a list of these so-called left-oriented parties but also displays a list of Market news, Articles and Links on Web 2.0 (?!). The contents are gathered under categories such as activism, countries and regions, media, nationalism, political orientation, and theory.

My impression is that, regarding both the spatial exhibition and its online counterpart (and expecting Postcapital will be further developed on announced conferences and workshops), this project might be useful to students and scholars willing to get an overview of “what happened then”, long before everything was subsumed to our current “logical of capitalism”.

Thus, the “educational purpose” of Postcapital is to be taken into consideration, but it could also become its weakest point, since the rest of potential visitors to the exhibition might not be as enthralled with yet another “exhibition with a thesis” that in fact does not present any specific thesis. This sort of “Internet complex” is seemingly affecting many contemporary art exhibition proposals.

What I mean by “Internet complex” is the perception that many contemporary exhibitions appear to be indebted to the huge, wide array of contents available on the Internet, and therefore try to offer some kind of “total spectacle” by means of getting together installations, videos, computers, and books to be consulted on site.

A couple of days after I visited Postcapital, I attended the first session of Now, a series of new events on “Open science, Cybersphere, Eco Factor, Art Now, Psi particle, New activism and Emerging culture” at Barcelona’s Center of Contemporary Culture. I got the same feeling from the combination of conferences scheduled next to tables with books to read or computers with links projects to browse. These forced simultaneities made me wonder whether by “multimedia” some curators understand “the ability to open as many windows as possible at a time but not quite as much to look at any of them for more than a second”.

I still think it would be (at least ) easier to focus on some particular subject matter about the consequences of capitalism or the present derivations of technological culture. Otherwise, we could end up with lists of people, concepts and events that might have some interest for neophytes on social theory, but sadly might also add up to a “name-dropping” understatement of culture that overrules reflection on art and social and cultural issues.

http://www.bcn.es/virreinaexposicions/english/02060411.htm (eng)
http://www.postcapital.org/ (mostly esp, some parts in eng)
http://www.cccb.org/now/ang/index.htm (eng)

TEXT (Indepth Review): POSTCAPITAL, by Raquel Herrera Ferrer

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Para alguien que “nació” en términos de concienciación cultural mucho tiempo después de la caída del Muro (todavía recuerdo cuando la revista de música pop que leía de niña se puso a regalar un “trozo del muro” con “certificado de autenticidad” entre sus lectores), la sensación de visitar la exposición Postcapital, un proyecto físico y virtual que acoge el Palau de la Virreina (Barcelona, España) entre el 12 de abril y el 25 de septiembre, es la de un Museo de Historia Natural.

El ensayista y curador Iván de la Nuez ha desarrollado el concepto de postcapital para hablar del conjunto de fenómenos relativos a la vida después del comunismo y a la decadencia de las ideologías de izquierdas que dio paso a la omnipresencia del capitalismo y sus estragos posteriores.

Apoyados por el marco teórico de de la Nuez (que significa no sólo el ensayo que da pie a la exposición, si no también una sección bibliográfica de obras contemporáneas sobre teoría política y social), los artistas Carlos Garaioca y Daniel García-Andújar presentan obras variadas a caballo entre las “instalaciones de arte” tradicional (piezas escultóricas y videográficas en relación a conceptos como Izquierda, Derecha, Guerra o Mercados), y una caracterización propia de los “favoritos” del ordenador en referencia al contexto, ya que todas las definiciones de estos “conceptos momificados” proceden de la Wikipedia.

Esta caracterización se ve realzada por la presencia de ordenadores de TTP (Technologies to the People) que contienen carpetas con toda clase de documentos (textos, audio, imágenes) relacionados con la panoplia de conceptos presentados en la exposición (a título de ejemplo, se puede saltar de una pieza de audio con un discurso del presidente Hugo Chávez a las portadas de los diarios estadounidenses en relación a los sucesos del 11/9).

La exposición de La Virreina se complementa con una página web, www.postcapital.org, dedicada a distribuir información sobre “partidos políticos, organizaciones y grupos que se consideran a sí mismas de izquierdas o tienen su origen en movimientos de izquierdas”.

La página web no sólo ofrece una lista de estos denominados grupos de orientación izquierdista, si no que también muestra una lista de noticias de Mercado, Artículos y Enlaces sobre la Web 2.0 (?!). Los contenidos se agrupan en categorías tales como activismo, países y regiones, medios de comunicación, nacionalismo, orientación política y teoría.

Tengo la impresión de que, en relación tanto al proyecto expositivo como a su contrapartida en línea (y a la espera que Postcapital se desarrolle en posteriores conferencias y talleres), este proyecto puede resultar útil para estudiantes e investigadores deseosos de obtener una perspectiva general de “lo que ocurrió entonces”, mucho antes de que todo quedara subsumido a la actual “lógica del capitalismo”.

Por tanto, hay que tener en cuenta el “objetivo educativo” que Postcapital puede cumplir, pero que podría convertirse al mismo tiempo en su punto más débil, dado que es posible que los restantes visitantes de la exposición no se sientan igual de entusiasmados por “otra exposición de tesis” que de hecho no presenta ninguna tesis concreta. Esta especie de “complejo de Internet” parece afectar a muchas propuestas expositivas de arte contemporáneo.

Lo que entiendo por “complejo de Internet”, es la percepción de que muchas exposiciones contemporáneas parecen estar en deuda con la ingente y diversa cantidad de contenidos disponibles en Internet, y por lo tanto intentan ofrecer una especie de “espectáculo total” aglutinando instalaciones, vídeos, ordenadores, y libros de consulta.

Un par de días después de visitar Postcapital asistí a la primera sesión de Now, una serie de eventos de “Ciencia abierta, Ciberesfera, Factor Eco, Arte ahora, Partícula psi, Nuevo activismo y Cultura emergente” en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. La combinación de conferencias programadas en el mismo espacio que mesas con libros para leer y ordenadores con enlaces a proyectos para navegar me produjo la misma impresión. Estas simultaneidades forzadas me hicieron preguntarme si es que el término “multimedia” significa para algunos curadores la “capacidad para abrir tantas ventanas al mismo tiempo como sea posible, pero no necesariamente para echar un vistazo a cada una de ellas de más de un segundo de duración”.

Sigo creyendo que sería (al menos) más fácil centrarse en algún tema en particular sobre las consecuencias del capitalismo o las derivaciones actuales de la cultura tecnológica. De otro modo, podríamos terminar con listas de personas, conceptos y hechos que pueden tener cierto interés para los neófitos en teoría social, pero que desgraciadamente también pueden sumarse a una concepción de la cultura basada en “dejar caer muchos nombres famosos” (name-dropping) que invalida la reflexión sobe el arte y los aspectos sociales y culturales.

http://www.bcn.es/virreinaexposicions/castella/02060411.htm (esp)
http://www.postcapital.org/ (mayoritariamente esp, algunas partes en eng)
http://www.cccb.org/now/cast/ (esp)

TEXT: SIMPOSIO DE LA ASOCIACIÓN CATANA DE CRÍTICOS DE ARTE: ¿CRÍTICA DE QUÉ? por Raquel Herrera Ferrer

This text was originally published in Raquel Herrera’s weblog, Tempus Fugit. It is a commentary on institutional critique. The text is also complemented with commentaries by Svcnt, José Luis Brea, Eugenio Tisselli, Enrique Aguerre, Santiago Ortiz and Eduardo Navas. It is here reposted with permission.

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Este comentario fue publicado originariamente en mi weblog Tempus Fugit el 21.11.05. Reproduzco el texto original adaptado al tiempo presente, así como los posteriores comentarios que se derivaron de él. El objetivo del texto era plantear un breve análisis sobre la figura del crítico de arte en nuevos medios a propósito de un simposio de crítica de arte celebrado en Barcelona (España). Los comentarios que recibió resultan muy instructivos para entender el contexto de la crítica de arte y los nuevos medios en la escena española (y posiblemente latinoamericana).

El fin de semana del 18 y el 19 de noviembre de 2005 tuvo lugar en Barcelona el simposio Crítica de arte en un mundo global organizado por la Asociación Catalana de Críticos de Arte. Atendiendo al tema planteado, se invitó a figuras europeas de primer orden (Paul Ardenne, Teresa Macrì, Francesco Bonami), a conocidos críticos españoles (José Luis Brea, Fernando Castro Flórez), a críticos asiáticos para ampliar la esfera de conocimiento, y a personajes de la escena local para debatir sobre el trabajo del comisario. Todo muy intenso, vamos.

Lo que me sorprendió del evento no fueron tanto las notorias diferencias generacionales y relación dispar con la tecnología que presentaban (era de esperar), sino la madeja conceptual que se generó en torno a tres figuras profesionales posibles: crítico de arte, curador o comisario y gestor cultural.

Algunos han dicho que comisario y crítico podían ser perfectamente la misma persona, lo cual no puedo juzgar (supongo que depende del caso), pero ese planteamiento ha desviado completamente la reflexión en torno a la crítica de arte, esto es, la escritura que piensa en el arte que se está haciendo. Más aún, la centralidad del tema del comisariado acabó llevando la discusión al terreno de la gestión cultural: las cifras, las estructuras… cualquiera que trabaje en cultura debe saber cómo está el patio, pero, ¿todo el mundo debe dedicarse a ello?

En lo que respecta a la cuestión de nuevos medios, José Luis Brea aludió directamente a las nuevas tecnologías no sólo como medio de publicación alternativo al sopor y las restricciones de los medios de comunicación tradicionales y a las instituciones, sino también como herramientas muy prácticas para necesidades nuevas. En esta descripción, echo sin embargo muy en falta la reflexión sobre la crítica de arte de nuevos medios. Yo no tengo ningún reparo en asistir a la reunión de la ACCA de la que desconozco absolutamente todo, pero temo que los “críticos de arte” no vayan a realizar el ejercicio inverso de interesarse por todo lo que no sean objetos tangibles. Afortunadamente, ya hay gente interesante trabajando por ejemplo el comisariado y la crítica del videoarte, pero, ¿para cuándo todo lo demás?

Otra cosa que tampoco entiendo es la relación con las instituciones. Algunos eran muy críticos, pero quieras que no el evento se celebró en el Macba[1] . Ya van varias veces que oigo criticar al Macba dentro del Macba. Supongo que es el colmo de rizar el rizo, en estos tiempos tan contradictorios. Entonces llegamos los más jóvenes y oímos eso y la verdad es que no sé a qué atenerme. No creo que seamos los más jóvenes los que tenemos miedo de vendernos, porque a estas alturas lo que tememos directamente es que nadie nos quiera comprar.

[1] El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, fundado en 1994, se ha hecho célebre no sólo por haber atraído exposiciones temporales y por aglutinar gran parte del turismo cultural de la ciudad, sino también por haber puesto en marcha en los últimos años una estrategia de absorción de la crítica del museo dentro del propio museo (véase histórico de actividades del museo). Esta operación ha tenido sus defensores y detractores entre la comunidad artística de Barcelona desde que empezó a plantearse.

svcnt

Hola Raquel. Echa un ojo a los comentarios. Un abrazo.

http://www.dunadigital.com/adee/noticias/?p=581#comment-591

José Luis Brea

Hola Raquel, en tu blog (no lo conocía hasta que he visto su rebote en sinapsis) te re-escribo el comentario que había puesto allí, aunque ahora veo que tu post es más amplio. Puede que comente otras cuestiones (por ejemplo, lo del MACBA) ;-)

Hay una cosa en la que tienes razón sin duda, Raquel: que mientras gente como tú principalmente interesada en new media es capaz de la suficiente apertura de mente como para asistir a un encuentro sobre crítica de arte, es cierto que normalmente los críticos de arte se interesan muy poco por los new media y sus circunstancias. Sin embargo, ése no es obviamente mi caso (llevo mucho tiempo como crítico de “arte” escribiendo sobre new media), ni mucho menos el del texto que presenté en el congreso, en el que efectivamente planteaba la necesidad de investigar ajustes y desajustes entre los nuevos objetos de interés cultural (e-images) y los nuevos procedimientos para su distribución crítica (e-archives), junto a la necesidad de que también la crítica utilizara los nuevos dispositivos (online critique, blog critique) y asumiera las variaciones profundas en su función que ello podría llegar a conllevar …

En todo caso, gracias por estar allí, es cierto que hay muy poquita transversalidad y que casi todo el mundo se encierra en sus cotos cerrados…

Eugenio Tisselli

Si los nuevos objetos de interés cultural son los “e-images”, ¿qué pasa con el arte digital sonoro?, ¿qué pasa con el software art, que no necesariamente tiene una manifestación visual? ¿Hay un verdadero conocimiento sobre aquello que llaman “new media” por parte de los críticos? A pesar de las buenas voluntades, lo dudo…

Raquel Herrera

Tiene todo la razón Eugenio… si queremos afrontar la crítica de nuevos medios debemos asumir una concepción variada y compleja de todas sus manifestaciones. Lo que ocurre es que para ciertas cosas, la formación en historia del arte o similar queda obsoleta. Necesitamos reconfigurar unos buenos currículums académicos de ACT [1], no sólo porque lo mande Boloña[2] , sino porque de otro modo como críticos tendremos una visión limitada e incompletada del arte digital que se nos presenta.

[1] La referencia a ACT alude al trinomio ARTE-CIENCIA-TECNOLOGÍA tal y como se ha planteado en 2004 y 2005 en reuniones de representantes institucionales y pertenecientes a colectivos artísticos y científicos. El objetivo es plantear al Ministerio de Cultura de España las medidas necesarias para llevar a cabo una política de gestión cultural en la intersección ACT. En octubre de 2005 se ha presentado un LIBRO VERDE sobre el sistema Arte Ciencia y Tecnología en el Estado español que se espera derive en un LIBRO BLANCO de propuestas y recomendaciones.

[2] La referencia a esta ciudad alude a la Declaración de Boloña, pacto de los países europeos refrendado en 1999 para crear un Espacio Europeo de Educación Superior para 2010. La medida comporta una reformulación del peso y la distribución de las titulaciones universitarias, así como de los cursos de postgrado (doctorados y másters). Se ha suscitado la polémica en España en los últimos meses de 2005 a raíz del anuncio de que podrían desaparecer titulaciones “con pocas salidas profesionales” como Historia del Arte y Humanidades.

José Luis Brea

Hombre, Eugenio, a mí me parece un poquito exagerado poner en duda generalizada todo el conocimiento de todos los críticos de new media (duda que Raquel ratifica) sólo por un supuesto olvido mío: por lo menos cíñete a mi caso y habla sólo de mi ignorancia cabal.

En cuanto a mí, no andáis descaminados en percibir mi escaso interés por esas áreas (el software art, el arte sonoro, bastantes muchas otras, la verdad…) que a vosotros os importan tanto, por lo que se ve. Lo único que puedo deciros es que seguramente debe de haber otros críticos a los que eso les interese más que a mí (y vaya, que el que a alguien no le interese lo que os interesa a vosotros no creo que sea motivo para descalificar el valor de su conocimiento).

Lo que me parece que no habéis captado muy bien (supongo que lo habréis leído al menos) es mi punto de vista sobre el papel de la crítica, que no es (a mi parecer, y a él me atengo: lo que vengo a hacer es una declaración de principios)… repito: NO es el de contribuir a “ampliar” el repertorio de lo que se considera arte.

Mi objetivo no es, dicho de otra forma, proponer que muchas nuevas maneras de hacer y muchos nuevos objetos resultantes de esa producción “son también arte” y deben ser reconocidos como tal. No.
Lo que a mí me interesa, como crítico, es justamente poner en evidencia hasta qué punto, bajo las específicas condiciones ontológicas que disfrutan los objetos culturales en nuestro tiempo, la denominación de “arte” les resulta definitivamente inadecuada (en tanto ostentan y movilizan energías simbólicas muy distintas de las propias de las formas tradicionales de darse el arte).

Así que en cierta forma mi empeño es el contrario al que vosotros esperáis de un crítico (bendecir como arte lo que de entrada vosotros mismos dais por supuesto que lo es). Lamento defraudaros en ese sentido, pero vaya, como decía más arriba, estoy seguro de que no os será difícil encontrar críticos que asuman ese papel más “amplificativo”, mientras mi posición en más bien, y declaradamente, desmanteladora, deconstruccionista, contraria al mantenimiento de la idea de arte, y por tanto más de su expansión.

Y en fin, si no encontráis esos ostros críticos a vuestra medida e interés, pues siempre os queda el actuar vosotros mismos como vuestros propios mejores críticos ideales, cualidades no os faltan.

Eugenio Tisselli

José Luis, tienes razón: un crítico no está para decidir si algo es arte o no. En eso estoy totalmente de acuerdo. Siendo muy breve, pienso que un crítico debería ser quien nos ayude a reflexionar sobre el trabajo de los artistas: no etiquetar, simplemente decir con palabras aquello que una obra no expresa de manera explícita. Mirar tras el velo, adivinar posibles caminos, resonancias…
El crítico debería revelarnos, o ayudarnos a ver, las múltiples capas de un trabajo, y para ello necesita conocer la naturaleza de dicho trabajo (y de su soporte) a fondo.

Si “arte” resulta una etiqueta adecuada para las nuevas prácticas creativas o no, me parece una discusión totalmente irrelevante, o en todo caso lejana al punto central de este intercambio: el desconocimiento generalizado de críticos de arte (españoles) sobre “new media”, sí, generalizado. Aún estoy por leer la primera crítica informada publicada en España sobre prácticas creativas y nuevos medios. Lo que he leído hasta hoy son, en el mejor de los casos, reseñas, y en el peor de los casos, críticas que denotan una ignorancia (a veces casi desprecio) con respecto a estas formas.

Sin embargo, el arte (o llamémoslo como sea, que -repito- no es este el meollo) creado *en* (no solamente *con*) nuevos medios sigue floreciendo en España, y es verdad: a veces somos los mismos creadores los que también ejercemos de críticos. Sin embargo (y éste es mi caso) creo que carecemos no solamente de una necesaria distancia con respecto al trabajo, sino de la formación que un crítico de arte podría tener, y a veces pecamos de miopía: nos falta una perspectiva histórica para encuadrar nuestra actividad dentro del largo recorrido de la creatividad humana. Es aquí donde se agradecería la presencia de un crítico con credenciales. No para legitimar a estas nuevas prácticas como arte, simplemente para mirarlas de una manera mas completa.
De momento, creo no queremos ninguna bendición… ¡dios nos libre! ;)

Raquel Herrera

La verdad es que vuelvo a suscribir las palabras de Eugenio. No se trata de buscar nuevos críticos para que ejerzan de gurús sobre lo que está bien y lo que está mal en relación a las prácticas (creativas, culturales, artísticas si decidiéramos llamarlas así), sino de buscar personas que, en tanto que críticas, ejercen de figuras intermediarias bien formadas e informadas sobre aquello que están criticando.

Pienso que si nos planteamos la peligrosa tendencia a que el gestor cultural, o el comisario, actúen como “coolhunters de tendencias culturales”, el crítico debería ser capaz de sobreponerse a eso, y además, con conocimiento de causa sobre aquello que está analizando.

Por eso mi referencia a Boloña, y creo que coordinando un poco con lo dicho anteriormente, respecto a la necesidad de que haya gente con una formación interdisciplinaria en ACT capaz de ejercer la crítica.

Lo demás, lo que se suele encontrar en muchos medios, o bien es periodismo sobre nuevos medios (que es información, pero no es crítica), o análisis teóricos basados en postulados que quizás no sirvan para analizar estos contenidos (el taller de crítica que tomé hace un par de años en el Macba fue un ejemplo de ello).

No se trata de apuntar a nadie, pero sí de prevenir sobre una situación que a todos nos conviene evitar de cara a comprender los cambios a los que nos enfrenta esta llamada “sociedad del conocimiento”.

Enrique Aguerre

¿Será que todavía estamos tan pendientes de la legitimación de nuestros trabajos (no importa el área) por parte de la crítica tradicional como intermediarios idóneos?

¿Podemos seguir hablando de “arte”?

¿En qué contexto?

Saludos

http://fronteraincierta.blogspot.com

svcnt

Bueno, en cualquier caso, mucho después de que el arte haya desaparecido la crítica de arte aún estará ahí.

;)

Dos preguntas: a.- ¿es la crítica un subproducto del arte? b.- ¿o por el contrario ambas actividades tienen la misma entidad?

Raquel Herrera

Me gustaría en este mismo comentario a dos intervenciones, pero que son dos temas diferentes:

Respecto a lo que dice Enrique, bueno sí, creo que es el eterno tema, pero no sólo referido a la crítica tradicional, sino que forma parte de ese debate más amplio que todos conocemos: institucionalización, ¿sí, no? (y por qué)

Resultó curioso el comentario de Daniel García Andújar en la jornada de la Mediateca de Caixaforum sobre la audiovisualización del arte sobre cómo Vuk Cosic, el famoso net artista, había acabado pasando por todas las fases de institucionalización que pueden presentársele a cualquier artista contemporáneo (no necesariamente net artista). Su comentario no parecía tener un tono negativo, ni positivo, más bien era una observación, pero muy interesante para reflexionar sobre cuanta novedad podemos esperar de lo nuevo…

Por lo que respecta a lo que dice Vicente, la verdad es que no lo sé. ¿Subproducto es malo? Me gusta la idea de que el dinosaurio siga estando allí cuando todos los artistas se hayan ido…

svcnt

No, subproducto no es malo, aunque reconozco que la elección de la palabra es provocativa. La crítica de arte me parece esencial, y de hecho más de una vez los críticos se nos han adelantado a los artistas. No en vano compartimos modos de pensamiento.

La pregunta la motiva tanto el comentario de Brea sobre la inadecuación de la etiqueta ‘arte’ aplicada a los nuevos productos culturales como a la constatación de que, en efecto, las nuevas prácticas artísticas poseen una potencialidad poderosísima, pero la mayor parte de sus realizaciones son aún muy limitadas. ¿Esa limitación es inherente a un nuevo estatus, o es una anomalía?

Esa es otra forma hacer la misma pregunta.

Raquel Herrera

Hola Vicente,

Lamento darte una respuesta personal convencional al respecto, y es que supongo que es pronto para saberlo…

Aunque, pensándolo bien, si antes todo lo heterodoxo era disfuncional y ahora lo disfuncional incluso sirve para vender coches, ¿qué podemos esperar? Vicente Verdú acaba de publicar su último libro apocalíptico (muy baudrillardiano, como siempre, no digo que esté de acuerdo, pero siempre resulta provocativo), donde se plantea si lo que tenemos actualmente, la idea de “cultura basura, superficial, cultura kleenex” no debería ser considerada y digamos “respetada” como la cultura de nuestro presente y futuro cercano…

¿Acaso nos merecemos lo que tenemos?

Eugenio Tisselli

Hola,

Sin ser historiador, me imagino que en todas las épocas lo contemporáneo ha sido sinónimo de inestable. Entonces, todo aquel que intente crear reflejando lo que le es contemporáneo, utilizando las herramientas que le son contemporáneas, está condenado a la inestabilidad.

Lo cual no es necesariamente malo, especialmente ahora que nos hemos propuesto trabajar con herramientas cuya naturaleza es muy inestable. Al menos podemos aspirar a encontrar coherencia entre nuestro trabajo y el mundo exterior…

Ojo con lo que dice Raquel: ahora lo disfuncional vende. Estamos metidos en una carrera tan vertiginosa y en un capitalismo tan voraz, que aún lo inestable se nos presenta como deseable. Ninguno de nosotros se encuentra fuera del juego.

Yo regresaría a un post anterior, en el que decía que la presencia de los críticos sería de agradecer. Precisamente porque un crítico añade una capa de valor intangible a los trabajos que critica, y ello podría servir para frenar un poco las tendencias asfixiantes del mercado. (Tal vez estoy siendo muy ingenuo… los críticos tristemente suelen ir de la mano del mercado)

Aquí no se trataría de legitimar al arte digital dentro de un sistema institucional, sino todo lo contrario… se trataría de contrarrestar la tremenda fuerza de gravedad de los mercados.

El arte digital puede convertirse en la “cara sonriente del capitalismo” (o una de las tantas…), o bien puede florecer manteniendo una postura crítica. Me gustaría que, al menos durante un tiempo, el arte digital pudiese ir por el segundo camino. (¿O es demasiado tarde ya?)

Raquel Herrera

Lo cierto es que el trabajo de la crítica es doblemente duro por cuanto a veces la institucionalización parece ser el único camino de reconocimiento profesional, y por cómo las alternativas a esa institucionalización se plantean en términos precarios y poco serios (“trabajo en un medio independiente y/o alternativo/moderno y por ello no voy a pagarte por tu artículo” es un problema recurrente).

Otra cuestión que puede ser problemática es la velocidad de la escritura. Escribir y publicar en prácticamente tiempo real puede ser interesante en algunos casos, la inmediatez tiene un valor, pero algunas cosas necesitan reposo… las dinámicas profesionales actuales vinculadas a las nuevas tecnologías, pienso, nos hacen trabajar más y más rápido y corregir mucho menos.

Santiago Ortiz

…qué extraño es el mundo cuando el artista hecha de menos a los críticos.

Eugenio Tisselli

Si tienen que existir, al menos que hagan bien su trabajo…

Enrique Aguerre

Es que ya no son intermediarios válidos, han sido reemplazados por el artista-gestor cultural, artista-curador, artista-teórico, artista, etc.
Como bien lo llama el amigo Ricardo Bausbaum.
http://www.proyectotrama.org/00/TEXTOS/index.html

Addenda

La conversación puede prolongarse tanto como se mantenga el interés de continuar con el tema de debate. Como muestra un botón previo a la publicación de este comentario…

Raquel Herrera

Hola Eduardo,

Te envío el enlace a uno de los últimos comentarios en mi blog que puede resultar de tu interés:
http://raquelherrera.blogspot.com/2005/11/simposio-de-la-asociacin-catana-de.html

Eduardo Navas

Hola Raquel,

Creo que tu argumento sobre la institución es muy limitado, ya que se entiende que para en realidad poder criticar, uno debe de poder estar dentro de la estructura para examinarla. Esto también se encuentra en nociones de Franz Fanon, cuando explica que los que son parte del proceso de descolonización deben de poder criticarse a sí mismos, (o sea, por dentro de sus estructuras.) Y por supuesto se pueden ver en otras personas como Spivak y Derrida, quienes se consideran trabajando dentro de la máquina de ideología. Hasta Hardt and Negri han admitido esto cuando hablan de su concepto de Imperio como un discurso dialéctico, donde tanto los que están en el poder y los que son oprimidos pueden encontrar formas útiles para desarrollar sus propios intereses, ya sea de condenación o de resistencia. Así que uno solo puede estar adentro… La pregunta es “¿En realidad estás interesada en hacer cambios, o solo plantearlo con retórica que suene bien?”
Creo que es porque casi todos aquellos que pertenecen a una institución
escogen la última opción que uno llega a opinar lo que tú explicas…

Raquel Herrera

Hola Eduardo,

No sé seguiré tu línea de argumentación, pero me gustaría aclarar que no era mi intención al publicar el comentario iniciar una especie de debate micropolítico sobre la legitimidad de la crítica. En realidad, mis objetivos siempre son más sencillos, mi blog no deja de ser una expresión de mi subjetividad no académica, con sus evidentes pros y contras. Lo que ocurre es que me sorprende y me preocupa que la crítica de las instituciones se convierta en un mero juego retórico, y se supone que es un tema serio, ¿o no?

De todas, este no es el tema que más me importa. Me interesa mucho más el debate de la profesionalización de la crítica de nuevos medios, y ahí cada uno hace lo que puede/quiere/le dejan (y en eso Eugenio Tisselli sabe bien de qué habla).

Eduardo Navas

Hola Raquel,

La verdad que tu mencionas lo que yo expliqué, que cuando uno se encuentra dentro de cierta institución uno no necesariamente tiene que tratar de salirse de tal. Creo que tu argumento en general se presta a la narrativa de las vanguardias modernistas, que supuestamente critican la institución pero no hacen na’a de na’a al final.

¿Continuará?

Raquel Herrera (Barcelona) es la autora del ensayo Tempus Fugit el relato interactivo sobre narrativa digital. Actualmente está cursando el doctorado en Comunicación Social en la Universidad Pompeu Fabra y escribe regularmente en el blog Tempus Fugit sobre arte digital.

Svcnt es Dante Smirnoff (Vicente Araújo), artista digital afincado en Tarifa, trabaja en el activismo de nuevos medios y administra el weblog Ad*e*e/sinapsis, un boletín colaborativo sobre arte digital en español.

José Luis Brea (Madrid) es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, además de crítico de arte y comisario. Dirige la publicación Estudios Visuales y participa, entre otras propuestas, en el weblog de crítica cultural ::salonKritik::

Eugenio Tisselli es artista y programador mexicano afincando en Barcelona. Entre otros proyectos, trabaja con el código como herramienta artística y poética (http://www.motorhueso.net). Es asimismo co-director del máster de artes digitales de la Universidad Pompeu Fabra

Enrique Aguerre es artista uruguayo de vídeo y multimedia, miembro fundador del NUVA (Núcleo Uruguayo de Videoarte) y coordinador del Departamento de Video del Museo Nacional de Artes Visuales. Administra el weblog frontera_ incierta.

Santiago Ortiz es un artista colombiano que vive entre Cabo Verde y España. Su trabajo analiza las intersecciones de la programación, la escritura y la matemática (http://www.moebio.com).

Eduardo Navas es editor de newmediaFix, artista multidisciplinar y profesor de nuevos medios que vive entre San Diego y Los Ángeles (http://www.navasse.net).

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